El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) dio a conocer el Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente al mes de junio, el cual registró una variación del 1,9%. La cifra consolidó el proceso de desaceleración de precios que se inició en el mes de abril y marcó un hito esperado por el Gobierno: ubicar el indicador mensual por debajo de los dos puntos porcentuales por primera vez desde agosto de 2025.
Con este nuevo registro, la inflación acumulada en lo que va de 2026 alcanzó el 16,8%, mientras que la variación interanual (en la comparación con los últimos doce meses) se ubicó en el 33,5%. El dato sorprendió de manera positiva tanto a los analistas del mercado —que proyectaban una media del 2% según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM)— como a las carteras oficiales.
La reacción de Luis Caputo y el desglose de los rubros
A través de sus canales oficiales, el ministro de Economía, Luis Caputo, celebró el dato destacando la contundencia de la desaceleración del componente núcleo del indicador:
“La variación del nivel general fue la más baja desde agosto de 2025, en tanto la inflación núcleo fue la menor desde julio del año pasado”, remarcó el funcionario nacional.
En el desglose por rubros, las divisiones que más y menos aumentaron durante junio mostraron comportamientos bien diferenciados:
- Los que más subieron: El rubro Recreación y cultura lideró los incrementos con un 4,2% de aumento, motorizado principalmente por las tarifas de paquetes turísticos de cara al receso invernal. Le siguió Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles con un 3,3%.
- Los que menos subieron: La división clave de Alimentos y bebidas no alcohólicas anotó un incremento de solo 1,3%, un número sumamente bajo que traccionó el índice general hacia la baja. En tanto, Prendas de vestir y calzado cerró el mes con una suba de apenas el 0,4% (acumulando un 11,9% interanual).
Por su parte, el IPC Núcleo —que depura los factores estacionales y las tarifas de servicios regulados— se posicionó en un 1,6%, exhibiendo la solidez subyacente del proceso desinflacionario que atraviesa la economía. En contrapartida, los precios estacionales treparon un 3,4% (impulsados por las verduras y el turismo) y los regulados lo hicieron en un 2,3% (con impacto de las tarifas eléctricas y el transporte público).
Disparidad regional en el impacto de las subas
El informe del Indec expuso cómo incidieron las subas según las características geográficas de la Argentina:
- Regiones Pampeana, Noroeste y Cuyo: La mayor incidencia se concentró en la división de Alimentos y bebidas no alcohólicas, empujada específicamente por los valores del pan, los cereales y las verduras de estación.
- Gran Buenos Aires (GBA), Noreste y Patagonia: El mayor peso del mes provino del rubro Vivienda y servicios públicos. En el Gran Buenos Aires golpeó con fuerza la actualización de las expensas —afectadas por sumas no remunerativas y adicionales del 20% para los encargados de edificios— y la electricidad, mientras que en el NEA incidió la recarga del gas en garrafa.
De acuerdo con el análisis de economistas de firmas privadas como Puente y Ecoanalytics, los resultados del primer semestre marcan un sendero favorable de cara a la segunda mitad del año. La combinación de equilibrio fiscal, una política monetaria contractiva y el anclaje cambiario perfilan una tendencia de desinflación paulatina, la cual podría continuar recomponiendo de forma gradual el poder adquisitivo del salario real y estimulando el consumo interno.
🛜 Infobae / JujuyenRed 🌐






